Blog

“No hay túnel que dure cien años…”

30 Jun 2012 · Amigos, Música, Videos · 5 comentarios
Badía y yo en Pinamar

Badía y yo en Pinamar

No puedo bancarme la muerte de personas que quiero, sean mis amigos o no.

Las vea seguido o no.

Siento como que se generan agujeros en el planeta que nunca se llenarán con nada.

Vacíos que muestran lo que ya no va a ser igual.

Lo que creo que es insoportable es la partida de personas contemporáneas a una.

Me acuerdo como si fuera hoy cuando llegué a mi sala y estaba todo el mundo con cara larga esperándome.

Ahí me dicen: murió María Gabriela. Yo lo negué inmediatamente y me puse a dar clase como si nada. Negación.

Llegué a casa y llamé a Claudita con un “decime que es mentira” y ahí mismo vino el llanto y el no saber qué hacer en el exacto sentido de la frase.

Perdí muchas personas valiosas en este último tiempo. Demasiadas para mi gusto.

Las pérdidas de Luis Spinetta y de Badía representaron para mi la pérdida de cosas que extraño de la vida entera.

No solamente de Ellos como seres sino de conceptos de manera de vivir.

Y cuando lloro su ausencia, ya me pongo a llorar por todo.

No soy alguien que se pone en lugar de víctima jamás, pero últimamente me ganan las lágrimas ante la impotencia de la berretada in crescendo.

Se te van los referentes. Y vos ni siquiera sabías conscientemente que mirabas a esos faros, hasta que ya no están ahí.

Señal que ya sos grande y entonces te volvés tu propio faro. No queda otra.

Esa postura te aísla bastante de determinado mundo y te achica muchísimo la posibilidad de un supuesto éxito al que para acceder hay que estar en contacto con personas que no sólo no son faros de nada sino que ni llegan a ser foquitos de luz.

No alumbran, oscurecen. Pero son astutos y ocupan los espacios.

De qué los ocupan… ese es otro tema…

Duelo, lágrimas, limpieza ,fuerza y esperanza.

Como dice Marie Elena Walsh en este poema que lee Badía:

“NO HAY TÚNEL QUE DURE 100 AÑOS, MI VIDA “

http://www.youtube.com/watch?v=2bfiF5CvlAA

5 comentarios

  1. cucamonga

    Usted si que ilumina!

    30 junio, 2012 a las 13:44 · Responder
  2. Fidel Martin

    “Se te van los referentes. Y vos ni siquiera sabías conscientemente que mirabas a esos faros, hasta que ya no están ahí.” Que bien expresas el dolor que sentimos al perder ese ser que define “buena persona”. Tus palabras alivian esa oquedad que se imprime en nosotros ante una perdida difícil de tolerar. Mas alla de mi admiración por vos como musico, gracias Andrea.

    30 junio, 2012 a las 13:47 · Responder
  3. Naldo Minutillo

    Excelente comentario, una VERDAD, y en tu caso una laburante de la musica, el Beto fue quien siempre “abrio el juego para todos”, y podian mostrarse, no hay que bajar los brazos, porque la berretada imperante va a terminar comendose a si misma y quien fue coherente consigo mismo va a perdurar, no hay que perder la esperanza, “NO HAY TÚNEL QUE DURE 100 AÑOS, MI VIDA “ como dice este poema.

    30 junio, 2012 a las 16:30 · Responder
  4. Marcela

    Cuanto sentimiento en tus palabras..y cuantas verdades. Nada mas para agregar. Una gran perdida la de Badia. Otra mas. Un beso!

    30 junio, 2012 a las 19:48 · Responder
  5. Belen Fernandez

    Me dejaste sin palabras porque definiste casi exacto mi pensamiento con respecto a estas perdidas y mira que yo soy música ni siquiera estoy en ese mundo ni nada, solo estoy empezando para tener como hobby tocar instrumentos y mas adelante dedicarme desde puntos relacionados… pero aún así esas personas también eran y son las personas que admiro y mantengo como faros que iluminan fuertemente por lo hermosos SERES que son… hermosos conceptos de vivir… eso es tan cierto y me alegra y entristece a la vez que pensemos y sintamos igual. Me pone peor pensar que las cosas cambian y cambiaron tanto, en este último tiempo, sobre todo porque soy tan chica y en esta generación lo bueno es poco, aunque muy valioso, y se esta yendo… poco a poco. No solo por las muertes y las formas de comunicarse, el respeto y el ejemplo hermoso de vida que dieron Spinetta y Badia (y tantos otros, Gustavo.. por ej)… si no también porque ya nadie tiene eso que ellos daban… desde la sencillez y el compromiso con el otro. En fin, sigo llorando… pero voy a seguir viendo esos faros porque aún no se apagan, aunque existan esos que no llegan ni a foquitos de luz… esos faros no se apagan.

    30 junio, 2012 a las 20:37 · Responder

Dejá tu comentario

Tu email no será publicado. Campos requeridos *